Foro – Juan A. Varillas Alzamora

Muchos estudiosos del mundo, se han dado la tarea de abordar, uno de los aspectos más controversiales en la vida de un personaje, fundador de toda una era; el juicio que lo llevó al calvario y a la muerte física, ¿realmente fue legal? Esto nos conlleva a realizar un análisis detallado del proceso, desde el punto de vista jurídico, al juicio emprendido hace miles de años contra uno de los hombres más influyentes en la historia de la humanidad, donde se establece que el proceso judicial
seguido a Jesucristo, no fue justo e imparcial; en definitiva, en el juicio se cometieron los más infames vejámenes en menoscabo de las leyes vigentes en la época. A Jesús lo acusaron injustamente del delito político de sedición y el delito religioso de blasfemia, para finalmente en un acto prevaricador imponerle la pena de crucifixión que no estaba tipificado como delito en las leyes hebreas.

Para empezar a hablar este tema que fue motivo de un trabajo de investigación del suscrito, deseo poner hincapié que el presente estudio se ha visto desde el punto de vista jurídico, debiendo señalar que de conformidad a los análisis críticos de los relatos evangélicos, contrastados con las alusiones a su muerte trasmitidas en el Talmud, de los manuscritos hallados en papiros y otros elementos indiciarios de la época, demuestra que Jesús murió clavado en un madero en forma de una cruz, luego que se le siguiera un proceso judicial.

Entonces cabe la pregunta:
¿Fue legal el juicio que le hicieron a Jesús de Nazareth?

La detención o arresto de Jesús

La detención de Jesús fue realizada por la noche, aproximadamente un día antes de la pascua. Jesús fue llevado ante Anás, Caifás y a la asamblea de los líderes religiosos llamada Sanedrín. Después de esto, fue llevado ante Pilatos, el gobernador
Romano enviado a Herodes y llevado nuevamente de regreso a Pilatos quien finalmente lo sentenció a morir.

Los juicios de Jesús

En cuanto a los delitos que pudiesen llamarse del orden común, la resolución correspondía a los tribunales locales, únicamente los delitos públicos que afectaran al estado romano, esto provocaba la injerencia del procurador romano. Esta dualidad de competencia ocurrió en el caso de Jesús, ya que fue acusado, por delitos políticos y delitos religiosos.

De esta circunstancia se deduce; claramente que el proceso en contra de Jesús se bifurca en dos sentidos, en dos juicios autónomos, que se desarrollaron respectivamente, ante el Sanedrín y ante el procurador o gobernador romano Poncio Pilatos.

En Judea las leyes eran simultáneamente religiosas y jurídicas, se contenían en el antiguo testamento, Torah, sus principios o
derechos fundamentales estaban contenidos en el decálogo de la Ley, es decir en los diez mandamientos.

Los diez mandamientos eran como la Constitución Política, la carta magna, ley de leyes hebreas, contenían normas fundamentales, y normas rectoras de la conducta del hombre, frente al ser supremo (religiosas), así como del comportamiento de los hombres, entre sí y ante la sociedad.

Es más, el decálogo era la fuente principal del derecho penal hebreo y su violación no solamente tenía efectos jurídicos, sino era una ofensa a Dios; y no solamente eso, sino era una injuria al mismo pueblo judío.

Igualmente este derecho derivó de los cinco libros que forman el Pentateuco y que los hebreos denominaron Torá o Ley, siendo tales libros: el Génesis, el Éxodo, el Levítico, los Números y el Deuteronomio. En ellos se encuentra lo que se conoce como tipificación delictiva actualmente; es decir los hechos fácticos tenían que estar subsumidos en el Torá.

¿Qué era el Sanedrín?

El Sanedrín era el tribunal supremo del pueblo judío, se afirma que se creó en el siglo II antes de Cristo, aunque otros piensan que se remonta a la época de Moisés.

Se le daba un origen divino, por instrucciones de Dios, se reputó como el tribunal de Jehová compuesto por setenta ancianos y maestros en la ley, cuyas resoluciones tenían el rango de fallos de Dios.

Conocía de los delitos graves como el de blasfemia e idolatría, estos se castigaban con la pena de muerte pero no era para los judíos sino solo para extranjeros, esclavos y sediciosos, cuyo decreto, debía ser homologado por el procurador romano.

Tanto el Sanedrín (tribunal supremo judío) como las autoridades romanas no siguieron los pasos estipulados por sus respectivas leyes. Raymond Edward Brown en su obra la muerte del Mesías publicado en el año 1994 dice con mucho acierto: «El tribunal Supremo tenía la responsabilidad de reunir la evidencia, no de manufacturarla». Y eso era lo
que estaba haciendo, buscando testigos que declararan en contra del acusado; también estaba poniendo presión para que el acusado se inculpara. No importa de donde viniera la prueba, en el tribunal era bienvenida. Es por eso que estaban haciendo todo lo que estuviera a su alcance. Es por eso que aparecen muchos que declaran contra Jesús; pero entre todos,
no pudieron aparecer dos testigos que concordaran en sus testimonios. No había concordancia entre muchos, y la Ley solo exigía que dos estuvieran de acuerdo para que contara como verdad lo que ellos querían que así pareciera; pero esos dos
testigos no aparecieron”.

Análisis desde el punto de vista legal:

Es menester resaltar, que los líderes judíos odiaban a Jesús, porque conquistaba seguidores, gente que ellos mismos desatendían, por eso es que el juicio a Jesús fue llevado de manera imparcial.

Tanto el orden legal judío como el romano fueron violentados con el único objetivo de satisfacer los intereses de Caifás y de sus amistades, puesto que Jesús representaba para ellos una amenaza.

Hubo muchas ilegalidades involucradas en estos juicios desde la perspectiva de la ley judía y se las detallo:

(1) Ningún juicio debía llevarse a cabo durante alguna celebración y Jesús fue juzgado durante la Pascua.

(2) Cada miembro de la corte debía votar individualmente para condenar o absolver, pero Jesús fue condenado por
una gritería de protestas y desaprobación.

(3) Si se daba la pena de muerte, debía pasar una noche antes de que la sentencia fuera llevada a cabo; sin embargo,
solo pasaron unas cuantas horas antes de que Jesús fuera puesto en la cruz.

(4) Los judíos no tenían autoridad para ejecutar a nadie, sin embargo, se las ingeniaron para ejecutar a Jesús.

(5) Ningún juicio debía llevarse a cabo por la noche, pero este juicio se hizo antes del amanecer.

(6) Se debía proporcionar al acusado consejo y representación, pero Jesús no tuvo ninguno. Ese consejo y representación
fungía de Abogado y a Jesús no le proporcionaron.

(7) El Juicio tenía reglas, por ejemplo no debían hacerse preguntas sugestivas y de autoincriminación al acusado, pero
a Jesús se le preguntó si era el Cristo o Mesías.

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